Últimamente estoy atada o me siento atada, no se cómo explicarlo. Porque la verdad tampoco sé con exactitud a qué me siento atada. Tengo la sensación de un frío constante en el pecho, de debilidad que se comprime cada vez mas dentro mío y sale en forma de enojo, de gritos o de llantos.
Es como si abriera la canilla de la ducha en una noche de 3 grados, y me metiera bajo el agua helada, a esperar hasta que se caliente... Y creo que es un poco a eso a lo que me siento atada, a esperar cosas que obviamente van a llegar, pero el tiempo entre que llegan y no llegan a veces es eterno y otras es efímero.. Es como si lo mas doloroso de un paso a otro, fuese la espera que los conecta.
Me duele esperar, la soga de la espera me tiene agarrada de pies y manos y me esta cortado la circulación.
Ni siquiera se lo que espero... es cuestión de ansiedades, de actitudes y de circunstancias que quiero tener, pero que todavía no las tengo. Y ese es el problema. Estoy pensando de mas, pensando en lo que todavía no llegó...
Por eso me gusta encerrarme a escribir, porque de esta forma por un segundo, me puedo replantear , y ponerme a pensar en el presente, en el día a día. En las cosas que me están pasando hoy... Y si, aunque a veces no todo me salga como quiero, podría ser peor. Y no hay nada que nos llene mas, que estar bien con uno mismo, porque por mas de que parezcamos estar bien, no podemos engañar a nuestra propia mente ni a nuestro corazón.
Hoy es el día para estar bien, para comprenderme, mimarme y hacer las cosas por y para mi.
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