miércoles, 26 de octubre de 2016

Cuando el árbol no te deja ver el bosque

¿Cuántas veces nos fijamos tanto en algo o en alguien sin recibir nada a cambio?
Mil veces, seguramente esa es la respuesta. Insistir , e insistir en algo que no va, o mejor dicho... en alguien que no va alguien que no nos corresponde, que no es para nosotros. Alguien que simplemente no nos quiere en su vida... y así de sencillo se dice, pero cuesta tanto aceptarlo y entenderlo.
Otra vez me toca llevarme la amargura, otra vez me toca a mi pasarme los días comiéndome la cabeza, otra vez me toca a mi pensar en él. Preguntándome qué estará haciendo, dónde estará parado, o dónde estará metido... Otra vez me toca a mi sentirme insignificante, sentirme triste... Otra vez recibí una cachetada en la cara, que me dejó los dedos marcados... Y ¿¡de quién la recibí!? de nadie mas que de mi misma. 
Esperé tanto para recibir algo de él, hasta que lo tuve. Lo tuve, lo sostuve y se me cayó. Se me resbaló de entre los dedos, y todas las ilusiones se me rompieron en mil pedazos... y uno se me clavó en el corazón. Me quedé inmóvil ante la decepción. El diablillo de mi hombro me decía a gritos que era una patética... y mi angelito también. Por primera vez, estaban de acuerdo. Por primera vez mis dos partes, necesitaban lo mismo, y querían lo mejor para mi. Que sea fuerte y que deje de insistir en algo que ya no podía recomponer. Porque insistir y luchar por lo que uno quiere, es tan importante como darse cuenta cuándo hay que parar y cuándo hay que dar un paso al costado...
Si bien cuesta es lo mejor que puedo hacer.. esforzarme para salirme de la ruta.. Porque por mas de que te digan mil cosas, de que te hagan creer que son todo lo que vos necesitas, uno no necesita nada mas que de uno mismo para estar bien y ser feliz. Porque la actitud de cómo afrontar la vida depende de nadie mas que de nosotros... No hay que olvidarse, que las personas no nos hacen cosas, simplemente las personas hacen cosas, y uno elige como esos actos nos afectan.. Pero en fin. 
Es muy triste... solo hay quienes buscan hacer daño, quienes buscan jugar con uno.. Quienes necesitan vernos derrotados. Y son los mismos que primero nos hacen sentir mil cosas hermosas, los primeros que nos hacen creer que nos quieren, aquellos que nos involucran en sus vidas... para después tirarnos un balde de agua helada encima. ¿Qué necesidad? Simplemente pasa que hay gente que nos quiere mal. Querer es otra cosa. Querer es ser sincero con uno mismo y con el otro, querer es no engañar. Alguien que nos quiere se desarma por vernos bien, querer es necesitar que el otro este feliz,  alguien que nos quiere busca cualquier momento para sacarnos sonrisas... Y si alguien que aparece en tu vida, va a quererte sin ninguna de esas condiciones, es mejor que no te quieran...

Y a qué me refiero cuando digo que a veces el árbol no te deja ver el bosque.... me refiero a que siempre hay alguien ahí esperando por nosotros... dispuesto a dar lo que otros nos quitan. Dispuesto a solo hacernos feliz... y que a pesar de todo siempre hay motivos para sonreír...
Si el árbol se pudrió, cortalo de raíz y correlo del camino.

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