sábado, 19 de diciembre de 2015

Puedo sentir tus carcajadas sobre mi espalda

Veo el tiempo pasar, las hojas que se caen de los árboles, veo las ramas vacías que de repente se llenan. Veo como el sol se esconde y aparece la luna. Veo como me levanto cada dia, veo como armo la cama y la vuelvo a desarmar, veo como me crecen las uñas para volverlas a cortar. Veo como camina la gente, veo como todo el mundo ríe, como lloran y vuelven a reír.
Veo tantas cosas, y el tiempo pasa y vos no estas.. o si estas pero a vos no te veo.  A pesar de eso, sos lo que mas presente está. Sos lo que mas me acompaña. Sos mi mundo entero y no te saco de mi.
Desde el día que te fuiste no pienso que te llevaste una parte de mi con vos, sino que me dejaste una parte tuya en mi.
Desde el día que te fuiste te extraño y no te dejo de pensar.
Desde el día que te fuiste aprendí y comprendí que la vida es así y no hay otra explicación, solo es así.
El día que te fuiste supe que tenía que ser fuerte. Supe que si tenía que ir contra la corriente por lo que quiero que lo haga. Supe que siempre tengo que luchar por la libertad. Y también supe que nunca tengo que dejar de sonreír. Desde ese día cambié. No se si maduré, no se si crecí. Solo sé que desde ese momento soy otra. Tal vez comprendí de golpe todo lo que me dejaste, todo lo que enseñaste. 
Un día me dijiste que si pudieras me abrazarías mas fuerte. Pero yo no quería un abrazo mas fuerte, quería detener ese instante para toda la vida. Quería quedarme abrazada eternamente a vos.
Y hoy sé que lo mas lindo de mis días era verte sonreír. Era pasar una tarde de cabalgata con vos. Era un placer que me agarres los pies, me hagas cosquillas y pedirte a los gritos que me sueltes porque ya me dolía la panza de reírme. Era divertido ponernos de acuerdo para cerrar la puerta de la camioneta antes de llevarme al colegio. Eran sabios tus consejos, tus historias de vida, las que me enseñaron a valorar todo tu esfuerzo para darme lo que tengo y tu esfuerzo para hacerme como soy. No imagino que hubieses sido de otra manera. Me diste una infancia feliz y una adolescencia llena de aventuras y vivencias con vos que no se van a ir nunca de mi cabeza ni de mi corazón. Y los consejos que me dejaste.
Gracias por esas charlas sin tabúes. Gracias por esas charlas donde te contaba mis historias de amores.
Me das orgullo, siento eso al hablar de vos. Siento felicidad por haberte tenido como papá
Sé que me ves, sé que escuchas y sé que me lees.
Ojala que sientas orgullo por mi.
Y hoy terminó una etapa para mi. Acompañame en la que sigue.
Tu futura arquitecta te ama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario