Y después lo pienso, y cuando lo hago siento como sí me hubiesen dado una cachetada en la cara y me hayan quedado los dedos marcados, porque me doy cuenta que no puedo ser así, que no puedo querer llevarme el mundo por delante, que tengo que aceptar las cosas, y asumir que cuando es no, es no.
Me encantaría poder cambiar esto, tomarme las cosas con calma y descargarme de otra manera... No dando portazos, gritando a los que más quiero o ponerme de mal humor como pendeja caprichosa.
Por qué cuando todo es "si", soy la persona más tranquila? Por qué cuando es "no", me vuelvo una idiota?
Hay cosas para cambiar.. Y si yo lo quiero, lo voy a intentar.
Fuera impulsos..
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