Hoy puedo decir que me siento bien (creo que es cuando todo está en equilibrio).
Hoy me desperté con ganas de salir a ver que todo puede ser mejor, que las cosas son jodidas a veces y son claras otras.
El viento que soplaba bien, era el que me imaginaba, me sentía libre y con ansias de llegar a donde sea, sin que nada me detuviera, quería ser yo, pero mi yo realmente. Quería descubrirme, quería no sentirme mas exhausta del llanto, quería estar en paz, era todo lo que anhelaba. Así todo sería mas claro.
Era una balanza mal equilibrada que hoy volvió a lo que es o bueno... a lo que debe ser.
Está permitido que se desequilibre, como yo tengo permitido correrme a un lado de mi camino, sin seguir ''al pie de la letra'' lo que debo, no debo, lo que tengo y no tengo que hacer.
Descubrí muchas cosas, me harté de muchas otras, pero lo principal fue que aprendí, aprendí a escuchar llantos desgarradores que venían con angustia de mi ser interior, aprendí que el sufrir es lo que nos va a llevar a ese momento de que todo este bien, es como decir que sufrir nos da el apoyo para comenzar a ser felices, a veces parece que quiere arruinarnos, pero tal vez busque darnos oportunidades para que encontremos eso que buscamos, eso que queremos, eso que anhelamos tener, sea lo que sea. También aprendí que aunque suframos, no tenemos que caer, una lágrima representa lo dolido, pero funciona como un tropezón, porque no es caída.
Hoy puedo decir que me encanta estar así, equilibrada, sin dolor, odio o amores imposibles. Todo se relaciona con todo, lo se bien. Hoy relaciono que no hay alegría sin dolor antes.
cf

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