miércoles, 10 de agosto de 2011

Estaba harta de ver caras tristes y largas por donde voy. Tal vez sea porque era muy temprano por la mañana, o tal vez porque algo les pasaba o, bueno, simplemente, porque, como yo le llamo, tenían cara de reposo, me refiero a esa cara en la que no demostrás ningún sentimiento, no sabes si están triste, feliz, aburrido, divertido, para algo mas claro: cara de nada.
Sonará bobo, pero es racional... ¿Por qué siempre estamos teniendo esa cara?, no forzamos músculos y no decimos nada con ella. Es aburrido, cuando la veo en otra persona me preocupa que pueda llegar a estar mal, pero creo que sólo a veces me preocupo demasiado. Me acerco a preguntarle a quien sea y me ladra casi, diciéndote:
- No me pasa nadaaaaaaaa! no me jodas.
La mayoría de las veces pasa eso, pero otras ves como esa persona te va contando de a poco lo que le pasa, sea malo, sea bueno, sea fea o sea lindo. Ó encontramos la otra opción que dice:
- No me pasa nada, solo me tilde.- Y sigue hablando lo mas bien.
Por eso a veces pienso: me preocupo o no me preocupo, me arriesgo o no me arriesgo a preguntarle. Y yo voy, o me grita o me dice, pero perder, no pierdo nada.


Cuando veo esas caras siento que falta motivación en el mundo, me dan ganas de gritar e imponer la moda de la risa, de la cara feliz aunque duela, porque yo creo que estas caras son contagiosas y el mundo te dice:
- Levantate aunque te tiren.
Y aunque a veces queremos pero no sabemos como volar, con una risa sentimos que volamos libremente por la mirada de otros que creen que si somos felices son felices.


cf

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